1 de octubre de 2009

Nada se pierde

Conversando sobre la motivación al enseñar y aprender, el 'ida y vuelta', dar y recibir...
La canción del día de ayer era ésta:



   Todo se transforma

   Tu beso se hizo calor,
   luego el calor, movimiento,
   luego gota de sudor
   que se hizo vapor, luego viento
   que en un rincón de La Rioja
   movió el aspa de un molino
   mientras se pisaba el vino
   que bebió tu boca roja.

   Tu boca roja en la mía,
   la copa que gira en mi mano,
   y mientras el vino caía
   supe que de algún lejano
   rincón de otra galaxia,
   el amor que me darías,
   transformado, volvería
   un día a darte las gracias.

   Cada uno da lo que recibe
   y luego recibe lo que da,
   nada es más simple,
   no hay otra norma:
   nada se pierde,
   todo se transforma.

   El vino que pagué yo,
   con aquel euro italiano
   que había estado en un vagón
   antes de estar en mi mano,
   y antes de eso en Torino,
   y antes de Torino, en Prato,
   donde hicieron mi zapato
   sobre el que caería el vino.

   Zapato que en unas horas
   buscaré bajo tu cama
   con las luces de la aurora,
   junto a tus sandalias planas
   que compraste aquella vez
   en Salvador de Bahía,
   donde a otro diste el amor
   que hoy yo te devolvería...

   Cada uno da lo que recibe
   y luego recibe lo que da,
   nada es más simple,
   no hay otra norma:
   nada se pierde,
   todo se transforma.

Jorge Drexler, álbum "Eco",2004.
(Gracias, Guillermo)

¿Normalizar o Crear?

Anoche, Juanjo Millás estuvo con Ferrán Monegal. Suelo mirar -cuando tengo tiempo y me acuerdo de que es martes- el programa de Monegal, porque me parece uno de los pocos que se toma en serio eso de hacer 'metacrítica' (critica la tele en la tele), y porque Ferràn Monegal es simplemente entrañable, y habla en catalán más o menos tan precisamente como yo.

Resulta que Juanjo Millás dijo en la tele varias cosas interesantes. Lamentablemente no tenía lápiz y papel a mano para anotarlas literalmente, pero fueron de esas que te pegan como cachetada:

"Que la Universidad quiera normalizar, asusta un poco. ¿Qué quiere decir que la educación quiere 'normalizar'? Probablemente es que dejará fuera a un montón de personas por no dar el mismo tipo de respuestas que la mayoría. He oído decir que el sistema no enseña para el mundo real, más bien educa a los estudiantes como si fueran a ser profesores de Universidad. No es eso una falacia?"

Millás, un señor flaquito que exuda intelectualidad y que se ríe poco en cámara, estaba diciendo  que el sistema educativo es arcaico y que margina. No es exactamente así a rajatabla, pero el problema no radicaría en que el sistema intenta (de hecho, lo hace) formar a futuros profesores, sino en cómo esa formación se va actualizando, si realmente lo hace. En cómo quedan rezagados quienes 'no se adapten' a un armazón que se va flexibilizando a cachitos: una reforma autonómica por aquí, un programa de formación con las TIC por allá, un taller de matemática que emplea el cálculo mental durante dos años y sólo para 5to y 6to...

¿Por qué pretendemos siempre que los docentes 'quieran actualizarse', si el esfuerzo por implementar programas integrales, articulados de un ciclo al siguiente, y que tengan no sólo continuidad sino un espíritu inclusivo -en lugar de resignarse a excluir- suele ser todo depositado en ellos?

Yo entiendo a esos profesores de más de 15 años de ejercicio que se conforman con que sus alumnos 'pongan creatividad' para presentar un tema en su lección frente a la clase. Y que la lección consista en ilustrar con imágenes pegadas en cartulina o fotocopiadas de la enciclopedia (en el mejor de los casos, bajadas de Internet, lo que ha implicado una búsqueda), en lugar de hacerlo en grupos colaborativos, o de investigar por sus propios medios y luego contrastar la información...

Yo los entiendo, porque hay un sistema que no termina de aceptar el cambio, que les pide eso. Porque luego, más adelante, para entrar a la Universidad, de esos niños aprobará la selectividad el que recuerde más respuestas de memoria, o quien traiga una libreta con mejor calificación en Matemática. Pero los chicos que aporten propuestas creativas o que pretendan aplicar un camino diferente para demostrar un teorema (con más pasos, quizás, pero construido y razonado por ellos mismos), no serán admitidos en la Universidad...

Y si lo fueran, no durarían. Y si duraran...vaya problema social para todos nosotros! Habríamos 'normalizado' a unos creativos.

¿Será que el problema no radica en querer formar a futuros profesores, sino en querer 'reproducirse'? ¿Estará la educación reglada condenada a ir 10 pasos -o 5 años- detrás de la innovación, debido a su naturaleza 'endogámica'?